

De acuerdo con el Ministerio de Educación Nacional de Colombia, una asignatura electiva es un curso que aporta a la formación integral del estudiante, desarrollando sus habilidades, competencias y destrezas desde lo técnico, cultural o humanístico.
Por su parte, una asignatura central u obligatoria es aquella que está directamente relacionada con la formación disciplinar y profesional, hace parte del Plan de Estudios, contenido en el Proyecto Educativo del Programa (PEP), y es requisito indispensable para obtener un título de pregrado o posgrado.
Aquellas asignaturas popularmente llamadas por los estudiantes “de relleno” aparentemente no tienen relación con la formación profesional, o el programa que las oferta. Sin embargo, su carácter es complementario a la formación, y de esa manera como docentes, en caso de que nos corresponda impartir alguna de estas asignaturas, debemos integrar y desplegar su sentido en la universidad.
Pareciera que no hay idea más contradictoria que esta. Sin embargo, enseñar algo que no se domina, que no se conoce o que nunca antes se había enseñado, nos brinda una oportunidad para seguir aprendiendo y para reconocernos como sujetos en estado permanente de formación y exploración de metodologías de aprendizaje efectivas para nuestros estudiantes. El ejercicio docente es dinámico y el conocimiento está en constante producción y transformación.
La respuesta a esta pregunta puede ser muy amplia. De hecho, un punto de partida podría ser el ambiente de aprendizaje, entendido como “el conjunto de las condiciones que se disponen (entorno físico y psicológico, recursos, restricciones) y las estrategias que se usan, para promover que el aprendiz cumpla su objetivo, es decir, que logre aprender lo que debe aprender (Galvis, 1992 en Espacios ViiT, 2023).A continuación, te compartimos un documento con las tipologías de actividades presenciales para la selección de recursos físicos y espaciales, que serán útiles al momento de crear tu ambiente de aprendizaje para el buen desarrollo de tu práctica pedagógica.
Este documento fue construido colectivamente por un grupo de docentes Unibagué, quienes unificaron los criterios de selección del tipo de espacio que necesita un profesor.